1 de febrero de 1900: Picasso inaugura su primera muestra en Barcelona
El 1 de febrero de 1900, Pablo Picasso celebró su primera exposición de pinturas y dibujos, en su mayoría retratos a lápiz, carboncillo y acuarela, en la cervecería Els 4 Gats de Barcelona, España.

La cervecería Els 4 Gats de Barcelona (España) acoge la primera exposición de pinturas y dibujos de Pablo Picasso, principalmente retratos del artista y de sus amigos a lápiz, carboncillo y acuarela. Se aprecian influencias de Toulouse-Lautrec, del dibujante Theophile Steinlen y del pintor modernista Ramón Casas.

Pablo Picasso.

Pablo Picasso nació el 25 de octubre de 1881 en Málaga y falleció en Mougins, Francia, el 8 de abril de 1973. Fue un pintor y escultor español que, junto con Georges Braque y Juan Gris, fundó el movimiento cubista.

Considerado uno de los artistas más importantes del siglo XX, desde el principio participó en muchos movimientos artísticos que se extendieron por todo el mundo e influyeron enormemente en otros grandes artistas de su época.

Artista insaciablemente prolífico, pintó más de 2.000 obras, que se encuentran en museos y colecciones de toda Europa y del mundo. Otras áreas de su trabajo son el dibujo, la escultura, el grabado, la cerámica y el diseño de escenarios y trajes teatrales.

Políticamente, Picasso se declaró pacifista y comunista; fue miembro del Partido Comunista Francés hasta su muerte, el 8 de abril de 1973, en Notre-Dame-de-Vieux (Mougins, Francia), a la edad de 91 años.

Pablo Picasso está enterrado en el Parque del Castillo de Vovenargue (Bouches du Rhone, Francia).

Periodos en la obra de Picasso

Tras pasar por su denominada ‘Etapa de aprendizaje’ entre 1896 (con quince años realizó su primer gran lienzo, La primera comunión) y 1901, comenzó el conocido Periodo Azul.

Periodo Azul: 1901-1904

Cumplidos los veinte años, Picasso recibió la noticia de que su amigo Carles Casagemas se había suicidado. Esto fue un shock para el joven pintor, que quedó muy afectado. Durante una serie de años los cuadros de Picasso transmitían una tristeza representada a través del tono azul.

Personas alargadas y con la cabeza agachada, mendigos, enfermos, ciegos… personajes aislados en un entorno frío, con fondos desnudos y vacíos. Son protagonistas que se encuentran perdidos y que languidecen. Un ejemplo de este periodo es El viejo Guitarrista Ciego de 1903

Quizás el Periodo Azul sea la etapa más aplaudida de la producción artística de Picasso, después del cubismo. Los cuadros de esta fase son melancólicos y retratan de alguna manera las condiciones de vida de las clases marginadas de Barcelona y París a principios del siglo XX, ciudades en las que residió durante esta etapa.

Periodo Rosa: 1904-1907

Instalarse en el barrio de Montmartre hizo que Picasso entrara en contacto con un ambiente de circo: juglares, arlequines, saltimbanquis, acróbatas, payasos, comediantes, pintores, cómicos, artistas, actores, poetas, escritores… un entorno de explosión cultural, un espacio bohemio que le inspiró en su segunda etapa: el Periodo Rosa.

A la cultura se le sumaba el bullicio de la ciudad, un París lleno de bares abarrotados, teatros, ajetreo, comercios abiertos por la mañana, gente paseando, terrazas… Sus cuadros adoptaron un tono pastel, con colores más cálidos, y los protagonistas pasaron a ser esos personajes del circo. Sin embargo seguía existiendo cierto trasfondo amargo en sus rostros.

Más allá del cambio en la paleta de colores, Picasso evoluciona de las formas angulosas y escuálidas a otras más graciosas y llenas. Aun así, los rostros expresan una indiferencia sosegada. Hay que recordar que este tipo de personajes se venden como alegres, pero llevan vidas empobrecidas y sacrificadas. Algunos cuadros, aun con colores cálidos, reflejan inquietudes existencialistas. Un ejemplo del Periodo Rosa es La Familia del Arlequín, de 1905.

Periodo Negro: 1907-1909

Influenciado por el arte ibérico y el arte africano, Picasso comienza a crear rostros geométricos que se alargan. Los vemos en Tres mujeres (1908) o en Las señoritas de Avignon (1907), cuadro con el que se manifiesta por primera vez de manera muy evidente el cubismo y con el que Picasso comienza a investigar nuevas técnicas y modos de crear arte.

El Periodo Negro se conoce también como protocubismo, ya que aparecen los característicos trazos angulosos, los planos angulares sin fondo ni perspectiva y las caras con apariencia de máscara.

Cubismo: 1909-1919

La ruptura total con la pintura que había existido hasta Picasso llega con el cubismo, corriente desarrollada por el propio malagueño junto con George Braque. El cubismo trata la naturaleza a través de formas geométricas, esquematizando la realidad, simplificándola y a la vez dotándole de expresividad.

Es una aproximación intelectual hacia el mundo que rodea al artista, que debe buscar la pureza en la pintura. Se distinguen varios tipos o fases dentro del cubismo, un estilo que desapareció con el estallido de la Primera Guerra Mundial, pero que influenció enormemente a los artistas que vendrían en el futuro.

Se distinguen cuatro etapas: Cubismo analítico (1909-1911), Cubismo hermético (1911-1912), Cubismo sintético (1912-1917) y Cubismo cristal (1917-1919). Un ejemplo destacado de su obra en el periodo cubista es La bouteille de Bass de 1914.

Neoclasicismo: 1917-1927

Tras haber superado sus fases de colores (azul, rosa, negro) y haber regalado al mundo del arte el cubismo, Picasso sufre una de sus revoluciones personales y cambia radicalmente de estilo.

Durante los Felices Años 20 el autor se deja llevar por las curvas del ballet ruso y frecuenta ambientes de la alta sociedad. Ha terminado la Gran Guerra y Picasso vive un momento feliz que los críticos han llamado su periodo neoclásico.

En el neoclasicismo de Picasso encontramos ambientes familiares, cálidos, que transmiten paz y tranquilidad. En 1921 nace su hijo Paul, que le inspira para realizar varios lienzos. 

Dos Mujeres Corriendo por la Playa de 1922, es un ejemplo de este periodo.

Surrealismo: 1925-1935

Picasso siempre se declaró no surrealista. El movimiento surrealista, sin embargo, le cortejó continuamente, y le adoptó mencionándole continuamente en las revistas y escritos teóricos (André Breton no dejaba de referenciar su obra como pieza clave para entender la corriente surrealista).

Los surrealistas estaban muy de moda en la segunda mitad de los años veinte, y Picasso, aunque siempre quiso mantener su independencia, realizó algunas obras que se enmarcan en este estilo. Como muestra: La Danza, de 1925.

Influenciado por las obras de Joan Miró y Salvador Dalí, y leyendo los escritos de André Breton, Picasso aborda nuevas formas de expresarse a través de elementos surrealistas: aparecen monstruos, figuras sin sentido (aparente), el mundo de los sueños… metáforas plásticas para transmitir el sufrimiento y el temor.

Expresionismo: 1937-1947

Atando el destino de su obra al devenir del mundo, Picasso sufre cambios al tiempo que éstos se producen en el escenario internacional. En tiempos de guerra pinta deprimido, en tiempos de paz dibuja cálidas escenas. Como un tornado llegó su periodo expresionista, profundamente golpeado por la sangrienta Guerra Civil Española, por el auge del fascismo en Europa y por la Segunda Guerra Mundial.

El expresionismo de Picasso está evidentemente influenciado por su propio cubismo, pero en esta etapa son pinturas que transmiten con fuerza sentimientos y expresan dramáticamente situaciones de dolor. La Mujer Llorando, de 1937 es un buen ejemplo.

El cambio en los temas (angustiosos, tristes, relacionados con la guerra y el sufrimiento) no es la única característica del expresionismo de Picasso. Habrá también una fractura en la gama cromática, apareciendo colores oscuros y sombríos.

sin duda la pintura más famosa de esta etapa es el Guernica (1937), que a la postre se convertiría en su obra más reconocida internacionalmente. Todo un símbolo anti-bélico que elevó a Picasso como icono del pacifismo mundial.

Guernica. Picasso 1937
Guernica se convertiría en su obra más universal

Periodo Vallauris: 1947-1954

Con sesenta años y después de haber vivido una larga carrera llena de cambios e innovaciones, y con el escenario internacional más calmado, Picasso entra en su llamado ‘Periodo Vallauris’, una etapa de su vida en la que se dedicó a diseñar platos y cerámicas mientras disfrutaba de su retiro en la Costa Azul.

Abandonó la pintura durante varios años y abordó la escultura y el trabajo sobre arcilla con mucho interés. En el periodo que va de 1947 a 1954 realizó más de 600 piezas.

Última etapa: 1954-1973

Pablo Picasso. 1881-1973

Un anciano Pablo Picasso que definitivamente se ha instalado en ese rincón del mundo tan tranquilo como es la Costa Azul descansa en su estudio repasando las obras de los autores clásicos. Se rodea de Rafael, Velázquez, Delacroix, Manet, Goya… y realiza versiones de sus lienzos más famosos.

Pablo Ruiz Picasso murió en 1973 en el pueblo de Mougins, a los 91 años. Había sido el pintor más famoso del mundo, el artista más influyente del siglo, y nos había dejado una obra irrepetible y fascinante. Una obra en continuo cambio, en la que buscó siempre la innovación.

Llevó la pintura a extremos que ningún otro artista había imaginado, y nos regaló una nueva forma de ver la realidad.

Agradecemos a Proyecto Ventura este elaborado resumen.

Els 4 Gats.

Inaugurado en 1897, el hotel-brasserie-taberna Els 4 Gats se encontraba en el centro del despertar artístico de Barcelona de finales del siglo XIX. La ciudad vivía una “edad de oro” con luces y sombras: crecimiento demográfico por la migración de campesinos a la ciudad, desarrollo industrial y tensiones entre clases sociales.

En medio de estos vientos de cambio, las corrientes bohemias se adentran con gran fuerza en Els 4 Gats, que despertaron impulsados por el “Renaixença”. Un grupo de artistas locales y empresarios amantes de la cultura querían abrir un local en Barcelona que sirviera de punto de encuentro y discusión de estas corrientes.

La inspiración vino de la mano de: Mikel Utrillo, Santiago Lusignol, Ramón Casas y Pere Romu, todos influenciados por otro restaurante icónico, Le Chat Noir, fundado por Rodolphe Saler en París en 1881 y clausurado en 1897.

Pronto Els 4 Gats se convirtió en el centro neurálgico donde los artistas y literatos se mantenían al tanto de las novedades de la Ciudad de las Luces. Entre los más destacados estaban un joven Picasso de 17 años, Casagemas, los hermanos Mateu y Angel Fernández de Soto, los hermanos Raventós y Sabartés.

Durante este periodo, la cocina moderna creció, gracias a la internacionalización de los productos producidos en Cataluña, promocionados en la Exposición Universal de 1888. La llegada de los alimentos preparados y de las nuevas tecnologías, como la conservación industrial, condujo a una nueva forma de entender la cocina. Aparecieron tiendas dedicadas a la alimentación, como colmados, pastelerías, tiendas de salazones, que vendían bacalao listo para consumir.

Muchos de estos, y por aquel entonces “novedosos”, alimentos se adaptaron a los nuevos ritmos de las mujeres trabajadoras; los patrones de compra cambiaron y la sociedad se transformó en una sociedad de consumo. Empresas como Els 4 Gats reconocieron la importancia del mensaje publicitario, y el diseño de los carteles siempre enfatizó su doble función artística y publicitaria.

Pere Lomou, responsable de Les Quatre Gats, no tardó en darse cuenta del potencial de Picasso. Le encargó algunos trabajos gráficos, tarea desarrollada por Casas en su mayoría. Así, le confió el cartel que anunciaba la función de títeres, uno de los actos más emblemáticos organizados por la institución.

Más tarde, en la primavera de 1900, Lomou pidió a Picasso que diseñara el menú (la carta). Este era uno de los elementos más importantes de la cara pública del local, lo que reflejaba su confianza en el joven artista. Mediante una serie de bocetos, Picasso situó la escena en el restaurante, rodeado de mesas y con un arco al fondo, detalle que identifica a la taberna. Creó dos versiones finales del menú, una de las cuales se muestra a sí mismo ataviado como el “modernista ideal”.

Ese mismo año, Picasso pintó el Interior de Els Quatre Gats, en el que el poeta Rafael Nogueras Oller se sienta con una mujer en la mesa de un restaurante. Otro elemento importante es el diseño en solitario (sin la ayuda de Ramón Casas) de un cartel que anuncia los platos del día. Sólo se conoce un esbozo, ya que no se ha publicado ninguno.

Agradecemos al Blog del Museo Picasso de Barcelona este relato de los hechos.