2 de febrero de 1922: Se publica Ulises, de James Joyce
Ulises es una novela vanguardista del autor irlandés James Joyce, publicada por primera vez el 2 de febrero de 1922. El título deriva del protagonista de la versión latina de La Odisea de Homero, originalmente titulada Odiseo en griego.

Ulises de James Joyce ha sido calificada por muchos críticos como “la mejor novela en lengua inglesa del siglo XX”. Según el crítico y traductor español Francisco García Tortosa, Ulises es una de las novelas más influyentes, discutidas y conocidas del siglo XX. El libro ha sido objeto de amplios estudios, críticas y debates.

Jorge Luis Borges señala:

“Es indiscutible que Joyce es uno de los primeros escritores de nuestro tiempo. Verbalmente, es quizás el mejor. El Ulises tiene frases y párrafos tan buenos como los de Shakespeare”. También dijo: “Si hay que conservar la novela moderna, debe ser El despertar de Ulises y Finnegan de Joyce”.

Harry Levin, crítico:

“La clave para entender la novela reside en su simbolismo épico, basado en la Odisea de Homero, y en su atmósfera naturalista, que refleja fielmente la ciudad de Dublín.” El mismo crítico ve la obra como un logro artístico elusivo y ecléctico de su tiempo.

Según José María Valverde, uno de los traductores españoles:

“El Dublín de Joyce rivaliza con el Londres de Dickens y el París de Balzac en su poder descriptivo”.

Dietrich Schwanitz en su libro Cultura:

“En 1922, el escritor irlandés James Augustine Joyce publicó la novela del siglo, Ulises. El 16 de junio de 1904, Joyce describe las aventuras de Leopold Bloom, un pequeño burgués irlandés, en Dublín. Desde entonces, los fans de Joyce celebran este día con el nombre de “Día de Bloom” (un juego de palabras con la expresión inglesa Doomsday). Aunque el protagonista de la novela es judío, el episodio del día sigue el modelo de La Odisea. Joyce quiere recordarnos que nuestra cultura es una nación atravesada y bañada por dos ríos, uno de Israel y otro de Grecia. Y los ríos son los dos textos fundamentales que alimentan nuestra cultura con ricas historias”.

Para William York Tyndall:

“Una sola lectura no es suficiente para entender a Thomas Mann, Marcel Proust, William Faulkner y Joseph Conrad, y varias lecturas no son suficientes para sumergirse en el Ulises. Este crítico, como William Monk Gibbon, encuentra la novela entretenida e instructiva.”

El crítico Edmund Wilson:

Defendió el Ulises contra la acusación del novelista Arnold Bennett de que ha generado “un inmenso resentimiento contra la humanidad”:

“Joyce, con toda su maldad, somete a nuestra comprensión y respeto a los personajes burgueses, y en ellos el corazón humano la angustia innata, para que podamos verla”. Y añadía: “Desde que leí el Ulises, la calidad de los demás novelistas me parece descuidada, desatendida e intolerable”.

Umberto Eco dijo lo siguiente sobre la visión negativa de Jung y Curtius:

“Jung dice que el Ulises es un libro en el que se produce la destrucción del mundo, y E.R. Curtius (1929) confirma que en su raíz está el nihilismo metafísico, en el que el macrocosmos y el microcosmos se funden en el nihilismo, mientras toda la cultura humana arde como un desastre cósmico y se convierte en las cenizas del mundo”.

Pero, según Eco, lo que Joyce hizo en realidad fue “darnos muchos acontecimientos (y referencias culturales, Homero, la teosofía, la teología, la antropología, el hermetismo, el irlandés, la liturgia católica, la servidumbre, la memoria erudita, los acontecimientos cotidianos, los procesos espirituales, los gestos, las ilusiones, las ilusiones, ilusiones, ilusiones”, gestos, ilusiones de vacaciones escolares, vínculos de parentesco y de elección, procesos fisiológicos, olores y sabores, sonidos y fantasmas) chocan y se constituyen, se vinculan y se rechazan, como una distribución estadística de acontecimientos subatómicos que permite al lector dibujar múltiples perspectivas del universo del trabajo”.