
El día de Nelson Mandela se celebra el 18 de Julio de cada año. Se considera un reconocimiento gracias a sus aportes relacionados a la libertad y la paz. Más allá de recordar con nostalgia a este gran hombre, se busca que muchos más sean como él, es decir, que tomen iniciativas enfocadas a cambiar el entorno que nos rodea por uno mejor.
Este día fue proclamado por la ONU y se celebra desde el año 2010. Una de las enseñanzas que más redundan en esta celebración es que con acciones sencillas y pequeñas se pueden generar grandes cambios, acciones como:
… entre otras actividades que parecieran no cambiar el mundo, pero bien realizadas, con amor y buenas intenciones pueden causar un efecto positivo.
Fue presidente de Sudáfrica, nació el mismo día que hoy celebra, es decir, 18 de Julio de 1918. Si hablamos de su vida profesional, fue:
Curiosamente fue el primer presidente de color en la región, gobernando tan solo 5 años pero alcanzando grandes logros. Se le atribuye la reconciliación de su nación con labores específicas muy acertadas.
Entre tantos mensajes positivos del ex presidente, tenemos la siguiente frase: «Los valientes no temen al perdón, si esto ayuda a fomentar la paz». Y en eso se resume su aporte, la reconciliación de las razas sin importar su color que debido a los sucesos históricos era muy importante perdonar.
Otras frases de Nelson Mandela fueron:
Se espera que los objetivos con esta celebración cada día vayan en aumento, tanto así que la ONU los ha ampliado. Es por eso que si quieres celebrar este día te recomendamos alinearte a las metas planteadas por la ONU.
No hay límite para trabajar por la paz y la libertad, de manera que todo lo que tenga que ver con dichos temas lo puedes hacer:
Y como en estos tiempos las redes sociales son de mucha influencia, no puedes dejar de publicar:
Una idea de oro es conseguir testimonios de personas que hayan perdonado y manifiesten como ha mejorado su vida una vez que decidieron apostar por la reconciliación. Difundir este tipo de material ayudará a muchos a tomar esa misma decisión.
El 2 de febrero de 1990, Frederick Willem de Klerk llegó a la ceremonia de apertura del congreso anual tan blanco como la fachada. Cientos de periodistas fueron testigos de la liberación de Nelson Mandela, que había pasado más de 27 años en prisión por luchar por los derechos de la mayoría negra.
Mandela tardó otros nueve días en ser liberado, pero ese día De Klerk, el último presidente blanco de Sudáfrica, sentó las bases del fin del apartheid.
“Se ha levantado la prohibición del Congreso Nacional Africano (CNA), el Congreso Panafricano, el Partido Comunista de Sudáfrica y otras organizaciones auxiliares”, y de Klerk legalizó 33 organizaciones en un discurso, poniendo fin a 24 años de estado de excepción en el país.